Obligatoriedad de Auditorías Energéticas

El pasado 12 de febrero se publicó el Real Decreto 56/2016, de 12 de febrero, por el que se transpone la Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, relativa a la eficiencia energética, en lo referente a auditorías energéticas, acreditación de proveedores de servicios y auditores energéticos y promoción de la eficiencia del suministro de energía.

Este Real Decreto abarca aspectos tales como

  • la obligatoriedad de realizar Auditorías Energéticas por parte de las grandes empresas,
  • los sistemas de acreditación de proveedores de servicios energéticos y Auditores Energéticos,
  • y la promoción de la eficiencia energética en la producción y uso del calor y del frío .
Se encuentran afectadas por lo dispuesto en este Real Decreto las grandes empresas o grupos de sociedades definidos según lo establecido en el artículo 42 del Código de Comercio, que, teniendo en cuenta las magnitudes agregadas de todas las sociedades que forman el grupo consolidado, cumplan los referidos requisitos de gran empresa.

Tienen consideración de gran empresas tanto las que ocupen al menos a 250 personas,como las que, aún sin cumplir dicho requisito, tengan un volumen de negocio que exceda de 50 millones de euros y, a la par, un balance general que exceda de 43 millones de euros.

Las grandes empresas o grupos de sociedades tienen de plazo hasta el 13 de noviembre de 2016 para llevar a cabo la Auditoría Energética.Debe realizarse una revisión periódica de dicha auditoría energética cada 4 años a contar desde la realización de la auditoría anterior.
La Auditoría Energética debe cubrir al menos el 85% del consumo total de energía final del conjunto de las instalaciones ubicadas en el territorio nacional que formen parte de las actividades industriales, comerciales y de servicios que dichas empresas y grupos gestionan en el desarrollo de su actividad económica.

Las Auditorías Energéticas deberán basarse en datos operativos actualizados, medidos y verificables, de consumo de energía.

Abarcaran un examen pormenorizado del perfil de consumo de energía con inclusión del transporte dentro de las instalaciones o, en su caso, flotas de vehículos.

Se fundamentaran, siempre que sea posible en criterios de rentabilidad.

Y deberán ser proporcionadas y suficientemente representativas para que se pueda trazar una imagen fiable del rendimiento energético global, y se puedan determinar de manera fiable las oportunidades de mejora más significativa.

Como alternativa a la realización de Auditorías Energéticas se podría aplicar un sistema de gestión energética o ambiental, certificado por un organismo independiente con arreglo a las normas europeas o internacionales correspondientes, siempre y cuando el sistema de gestión incluya a su vez una auditoría energética realizada conforme a las directrices mínimas que se indican en este Real Decreto (UNE-EN ISO 50001).

En lo concerniente a edificios que formen parte de la empresa o grupo de sociedades que disponga de un Certificado de Eficiencia Energética en vigor, obtenido de acuerdo con el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, éste podrá formar parte de la auditoría energética con relación a la parte edificatoria cubierta por el certificado de eficiencia energética, siempre y cuando dicho certificado incluya recomendaciones para la mejora de los niveles óptimos o rentables de la eficiencia energética, siguiendo las directrices indicadas en este Real Decreto.

El órgano competente en materia de eficiencia energética llevará a cabo, establecerá y aplicará un sistema de inspección, para lo cual podrá realizar cuantas inspecciones considere necesarias con el fin de vigilar el cumplimiento de la obligación de realización de auditorías energéticas, en aquellas empresas o grupos de sociedades a las que le sea de aplicación este real decreto, así como garantizar y comprobar su calidad.

El incumplimiento de los preceptos contenidos en este real decreto se sancionará de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 80 y 82 de la Ley 18/2014. Esto significa que pueden recibir sanciones de hasta 60.000€, en función de la gravedad de las mismas.

Las auditorías energéticas deberán ser realizadas por auditores energéticos debidamente cualificados, los cuales deberán cumplir uno de los siguientes supuestos:

  • Estar en posesión de una titulación universitaria oficial u otras licenciaturas, Grados o Máster universitarios en los que se impartan conocimientos básicos en las materias relacionadas.
  • Disponer de un título de formación profesional o un certificado de profesionalidad incluido en el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales , o tener reconocida una competencia profesional adquirida por experiencia laboral, de acuerdo con lo estipulado en el Real Decreto 1224/2009, de 17 de julio, en materia de auditorías energéticas. En este caso debe haber recibido y superado un curso teórico y práctico de conocimientos específicos de auditorías energéticas, impartido por una entidad reconocida por el órgano competente de la comunidad autónoma.
  • Del mismo modo, las Auditoría Energética de una empresa podrá ser realizada por técnicos cualificados que pertenezcan a dicha empresa y que cumplan os requisitos exigidos, siempre que no tengan relación directa con las actividades auditadas y pertenezcan a un departamento de control interno de dicha empresa.